Jueves, 10 Noviembre 2011 07:28

Liposomal Amphotericin B and Echinocandins as Monotherapy or Sequential or Concomitant Therapy in Murine Disseminated and Pulmonary Aspergillus fumigatus Infections

Escrito por  J. Prieto

Liposomal Amphotericin B and Echinocandins as Monotherapy or Sequential or Concomitant Therapy in Murine Disseminated and Pulmonary Aspergillus fumigatus Infections
Olson et al.
Antimicrob Agents Chemother. 2010; 54(9): 3884–3894
La aspergilosis invasiva presenta una mortalidad del 100% si no recibe tratamiento específico. La letalidad de esta patología lleva a la búsqueda de nuevas estrategias terapéuticas. La asociación de anti fúngicos es una herramienta a tener en cuenta.
El objetivo de este estudio es valorar la eficacia de los diferentes anti fúngicos utilizados como monoterapia y combinados de manera secuencial o simultánea, para el tratamiento de la aspergilosis pulmonar y diseminada.


Los anti fúngicos que se utilizaron fueron la anfotericina B liposomal, caspofungina y la micafungina, tres fármacos con actividad conocida frente a Aspergillus.
Para esto se inocularon murinos previamente inmunosuprimidos con cepas de Aspergillus fumigatus, algunos de manera intranasal para favorecer la afectación pulmonar y otros intravenoso para la afectación visceral extra pulmonar; 24 h después se les administraron los diferentes planes anti fúngicos.
La eficacia del tratamiento se midió a través de la sobrevida y la carga fúngica que presentaba el animal a nivel del parénquima renal y esplénico. La carga fúngica fue medida mediante cultivos celulares, valorando unidades formadoras de colonia (UFC) y niveles séricos de galactomanano.
Los resultados se agruparon en enfermedad diseminada y enfermedad pulmonar, valorando la efectividad de las tres drogas como monoterapia y combinadas (secuencial o simultáneamente).
Se consideraron en este trabajo dosis óptima de Anfotericina B liposomal: 15 mg/kg (si bien sabemos que la dosis de uso habitual es 3 mg/kg día); caspofungina 5 mg/ kg, misma dosis que la tomada para micafungina.
Del análisis de los resultado se desprende que todos los anti fúngicos mejoraron la sobrevida y disminuyeron la carga fúngica en relación al control; también se demostró que la anfotericina B liposomal es superior a la caspofungina y micafungina cuando se administra como monoterapia.
Esta superioridad se refleja tanto en la enfermedad diseminada como en la pulmonar; obteniéndose concentraciones mayores de la anfotericina B liposomal en los diferentes tejidos, menor carga fúngica y mayor índice de sobrevida.
En la terapia combinada no se observaron efectos antagónicos entre las drogas; se evidenció que el agregado de caspofungina a la anfotericina B liposomal no sumaba beneficios a nivel de la sobrevida o carga fúngica, en comparación con el uso de la anfotericina B liposomal como monoterapia; lo que lleva a continuar la discusión de cuáles son los pacientes que se beneficiarían de un tratamiento combinado, dado que en este trabajo se muestra que el uso de monoterapia con anfotericina B liposomal tendría los mismos beneficios que su asociación con otros antifúngicos.
Un lugar que podría ocupar la asociación secuencial de anti fúngicos es en aquellos pacientes que no toleren tratamientos prolongados con anfotericina B liposomal.
Estas situaciones deberán seguir siendo evaluadas.

Leído 3607 veces Modificado por última vez en Miércoles, 03 Octubre 2012 23:44
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